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¿Estás teniendo un día difícil? Lee esto.


¿Tienes un día difícil? Aquí te quiero hablar de cómo al hacer una pausa para sentir nuestro cuerpo puede cambiarlo todo.





Todas tenemos días que se sienten más pesados de lo esperado. Días en los que la mente entra en espiral, la respiración se vuelve superficial y todo parece un poco demasiado intenso. En esos días, existe una práctica simple pero poderosa que puede traerte suavemente de vuelta a casa, a ti misma:

Haz una pausa.

Cierra los ojos.

Respira profundamente.


Pregúntate:

“¿Dónde noto estas sensaciones en mi cuerpo?”


Esta pequeña invitación, una respiración, un momento, es mucho más que una práctica de atención plena o mindfulness. Es una puerta somática hacia la regulación emocional, el equilibrio del sistema nervioso y una profunda claridad interior.


En este artículo exploraremos la ciencia detrás de la conciencia somática, por qué conectar con tus sensaciones internas puede aliviar los días difíciles y cómo la terapia corporal somática puede ayudarte a integrar esta práctica en tu vida cotidiana.




Por qué hacer una pausa para notar las sensaciones nos ayuda en momentos difíciles


1. Interocepción: la base de la regulación emocional


La interocepción se refiere a tu capacidad de percibir las señales físicas internas: el latido del corazón, la respiración, los patrones de tensión, el aleteo en el estómago, el nudo en la garganta.

Las investigaciones muestran que una fuerte conciencia interoceptiva está directamente relacionada con una mejor regulación emocional y una reducción de la ansiedad. Un estudio descubrió que tan solo una semana de entrenamiento interoceptivo redujo significativamente los niveles de ansiedad y mejoró la capacidad de las personas para notar y responder a sus señales internas.


Cuando haces una pausa y conectas con tu cuerpo:


  • sales del desbordamiento mental,

  • regresas al momento presente, y

  • comienzas a regular tus emociones desde dentro hacia fuera.


Esto hace que la conciencia somática no solo sea calmante, sino también científicamente respaldada.



2. Reevaluación somática: cambiar tu relación con la emoción


La terapia somática utiliza una atención suave y enfocada en las sensaciones corporales para ayudarte a comprender y transformar patrones emocionales.

Un estudio reciente describe la reevaluación somática como un proceso en el que la atención sostenida a las sensaciones conduce a nuevos significados emocionales y comprensiones profundas. Esto permite que el sistema nervioso reorganice patrones antiguos en lugar de reaccionar en piloto automático.

En lugar de “me siento ansiosa”, la experiencia se convierte en:

  • “Siento un zumbido en el vientre.”

  • “Hay opresión en el pecho.”

  • “Hay pesadez detrás de los ojos.”


Cuando las sensaciones se vuelven más claras, las emociones se vuelven más manejables. Pasas del desborde a la comprensión y, con el tiempo, a la elección consciente.



3. Regulación del sistema nervioso a través de la conciencia corporal


Las terapias somáticas, como Somatic Experiencing®, se centran en ayudar al cuerpo a completar respuestas de autoprotección que fueron interrumpidas por el estrés o el trauma: los impulsos de lucha, huida o congelación.


Las investigaciones muestran que el trabajo somático ayuda a liberar la activación almacenada y a devolver el cuerpo a un estado de equilibrio. Esto es esencial para:

  • la recuperación del estrés,

  • la reducción de la ansiedad,

  • la sanación del trauma,

  • la prevención del agotamiento (burnout).


Al hacer una pausa para sentir tus sensaciones, le das a tu sistema nervioso la información que necesita para volver al equilibrio.





4. La conexión cerebro–cuerpo está profundamente ligada al bienestar


Los estudios en medicina psicosomática muestran que la conciencia emocional y la conciencia corporal comparten vías neuronales en la ínsula, la amígdala y la corteza cingulada, áreas clave para el manejo del estrés.


Cuando mejoras tu conciencia somática:

  • aumenta tu resiliencia emocional,

  • tu respuesta al estrés se vuelve más adaptativa,

  • tu mundo interior se siente más habitable y enraizado.


Por eso las prácticas somáticas pueden ser transformadoras incluso con solo unos minutos al día.





Prácticas somáticas que puedes probar hoy


Aquí tienes ejercicios somáticos simples y accesibles para atravesar días estresantes:


1. La pausa de 30 segundos


  • Coloca una mano sobre el pecho o el vientre.

  • Cierra los ojos.

  • Respira lentamente.

  • Pregúntate: “¿Qué está intentando decirme mi cuerpo ahora mismo?”


2. Mapeo corporal suave


Observa dónde viven las emociones en tu cuerpo.Dibuja o visualiza un contorno simple de tu cuerpo y marca:

  • pesadez

  • tensión

  • vibración

  • calor

  • entumecimiento


Esto crea un “vocabulario somático” personal.


3. Pendulación


Esta técnica invita a que tu atención se mueva entre:

  • una zona activada (pecho tenso, mandíbula apretada), y

  • una zona neutral o agradable (vientre suave, hombros relajados).


Reentrena al sistema nervioso hacia el equilibrio.


4. Micro-movimientos


  • Rota lentamente los hombros.

  • Balancea el cuerpo suavemente.

  • Permite que la columna se ondulé.


Los movimientos pequeños pueden liberar tensión y reconectarte con tu cuerpo físico.


5. Escritura somática


Después de hacer una pausa, escribe:

  • qué sentiste,

  • dónde lo sentiste,

  • qué cambió,

  • qué permaneció igual.


Con el tiempo, esto crea un mapa profundo de tu paisaje emocional somático.




Cómo la terapia corporal somática puede apoyarte más profundamente


Aunque la práctica personal es poderosa, trabajar con una terapeuta somática formada ofrece:


1. Un espacio seguro y con enfoque en trauma


No tienes que navegar tus sensaciones internas sola.Una profesional capacitada te acompaña de forma suave y segura, especialmente si hay trauma o estrés crónico.


2. Prácticas interoceptivas guiadas


En sesiones 1:1 aprenderás a sentir tu cuerpo con mayor precisión:

  • cambios sutiles en la respiración,

  • micro-movimientos,

  • señales del sistema nervioso,

  • señales emocionales,

  • patrones de tensión, colapso o contención.

Esta conciencia se profundiza sesión a sesión.


3. Herramientas de regulación del sistema nervioso


Aprenderás:

  • técnicas de enraizamiento,

  • respiración para la regulación,

  • movimiento somático,

  • titulación (entrar en la sensación poco a poco),

  • recursos para la seguridad emocional.


Estas herramientas te acompañan mucho después de terminar la sesión.


4. Empoderamiento encarnado


La terapia somática no trata de “arreglarte”, sino de ayudarte a escucharte con mayor claridad.


Tu cuerpo se convierte en aliado, guía y brújula.


Te mueves por la vida con más suavidad, más claridad y más elección.






Trabaja conmigo 1:1 — estés donde estés en el mundo


Ofrezco sesiones online de terapia somática y coaching mente-cuerpo para mujeres que atraviesan estrés, ansiedad, miedo, desborde emocional, desconexión o transiciones vitales.

Juntas exploramos:

  • conciencia somática,

  • regulación del sistema nervioso,

  • respiración consciente,

  • procesamiento emocional,

  • cambios de mentalidad compasivos,

  • prácticas suaves de encarnación,

  • un espacio para sentir, liberar y reconectar.


Si estás lista para sentirte más enraizada, más presente y más en casa dentro de tu cuerpo, puedes reservar una sesión 1:1 a través de este enlace.


Tu cuerpo tiene sabiduría. Escuchémosla…







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